Pymes

Pymes: sangre, sudor y lideres

Sebastián Latashen

Sebastián Latashen

Consultor pyme en EEUU y toda Latinoamérica, profesor en la UBA (Buenos Aires) y la UCP (Corrientes). Fue coordinador de empresas familiares y docente en la UADE.

Winston Churchill, político, estadista, historiador y escritor británico, es conocido por su valiente gestión del Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial. En aquellos tiempos, su gobierno doblegó a la gran mayoría de la sociedad británica, partidaria de un pacto suicida con Hitler, quien parecía invencible.

Sin embargo, el premier convenció a su administración de que un armisticio con los alemanes despojaría a Gran Bretaña de todo su imperio y convertiría a la nación en un títere del nazismo. Lo hizo a través de un discurso que prometió nada menos que “sangre, sudor, esfuerzo y lágrimas” a quienes apoyen su moción patriótica, llevando a quebrar en llanto a decenas de parlamentarios que le abrazaron al final de la sesión y lo declararon líder indiscutible de la osadía que podría llevar a su país a la victoria.

Tal como el primer ministro británico, muchos empresarios pymes deben encarnar a diario el papel de guía en sus organizaciones: inspirando, tomando riesgos, siendo portavoces y apelando a metas y valores comunes a fin de convencer a otros, dentro o fuera de su equipo, de que el rumbo que el propone es el que convine seguir. Pero para lograrlo, precisa cumplimentar ciertas funciones básicas, así como destrezas esenciales fundamentales para que las cosas sucedan.  Pues, existen acciones y comportamientos específicos exhibidos por quienes dirigen empresas y que se espera que éstos encarnen. Por ello, este artículo expondrá los roles y competencias gerenciales descritas por el referente en el mundo de los negocios, Henry Mintzberg.

Para empezar, las responsabilidades que definen a un jefe son tres y rondan entre interpersonales, informativas y decisorias.  Las primeras, son las que involucran a los vínculos con las personas y otros deberes de carácter ceremonial y simbólico, como escuchar a un empleado cuando éste exija su atención.

Pymes: sangre, sudor y lideres
Herramientas de liderazgo para pymes.

Por otro lado, las segundas tienen que ver con la recopilación, recepción y transmisión de data tanto hacia los colaboradores como a proveedores, clientes y demás agentes externos. Esto involucra desde cumplir con las formalidades de pago hasta responderles los e-mails en tiempo y forma. En cuanto a las terceras, envuelven a la toma de decisiones o la elección de alternativas, y demandan que el conductor sea a su vez emprendedor, solucionador de conflictos, asignador de recursos y negociador.

Para comprender estos conceptos, citaré el caso del administrador de una pyme que se vio enfrentado a guiar a un conjunto de trabajadores remotos por vez inaugural y me consultó acerca de la mejor manera de llevar a cabo esta labor, condicionada por la distancia. Comenzó entonces por dedicar al menos cinco minutos diarios a contactarse con alguno de su cuadrilla y consultarle como andaban sus cosas y si le hacía falta algún recurso para optimizar sus quehaceres desde la casa. Esas charlas derivaron en la financiación de una mejora de ancho de banda para quien lo requiriese.

Luego, tuvo la iniciativa de capacitarse en el uso de herramientas colaborativas para ocuparse él de formar a quien lo solicite. Finalmente, con ambos actos, este agente logró ser más eficiente en las tareas antes mencionados, consiguiendo sentirse más efectivo en la función directiva que cuando tenía a todos sus subalternos juntos y a la vista.

Ahora bien, con los roles gerenciales definidos, podemos discriminar a las habilidades elementales con las que todo referente de una pyme debe contar. A saber: técnicas, humanas y conceptuales.

Pymes: sangre, sudor y lideres
Sebastian Latashen. Foto: Spruced Creative.

Las técnicas incluyen al conocimiento específico del trabajo y de los métodos necesarios para realizar las actividades laborales de forma eficaz. Estas faenas son más importantes para responsables de primera línea como supervisores de área o encargados de sucursales. Así, por ejemplo, un jefe administrativo debe saber de Excel, de impuestos y de tramites bancarios.

Asimismo, las artes humanas son las capacidades para trabajar de modo favorable con otras personas, tanto individualmente como en un grupo. Estas pericias son importantes en todos los niveles y abarcan cuestiones tales como saber comunicarse, poder motivar, dirigir e inspirar confianza a los empleados.

Por último, las prácticas conceptuales son las que ayudan a otros a pensar situaciones abstractas y complejas, a la par que contribuyen en el afán de ver a la organización como un todo. En ese sentido, comprender las relaciones entre varias subunidades de la compañía y visualizar como se inserta la organización en un entorno amplio es elemental para alcanzarlo. Estas cualidades son relevantes para los actores de alto nivel y los dueños.

En conclusión, estimado empresario pyme, el panorama actual plantea una verdadera necesidad de liderazgos fortalecidos. Lo invito entonces a realizar un análisis pormenorizado de sus roles y habilidades de conducción, ya que el empeño en perfeccionar las mismas conllevará a generar motivación y compromiso en usted mismo y en quienes lo acompañen. Mejor lo dijo Wiston Churchill: “Las actitudes son más importantes que las aptitudes”.

 

 

Inversor Digital

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Volver al botón superior