Entre analistas y economistas existe un valor para el dólar que promete cambiarlo todo, incluso el esquema de bandas cambiarias.
Trepa el dólar y la tensión política hace lo propio. El régimen de bandas cambiarias enfrenta un momento definitorio tras la reciente escalada del tipo de cambio oficial a la zona de los $1.400.
El tipo de cambio real erosionó la competitividad exportadora y agrava una virtual recesión. Economistas como Carlos Melconian han sido críticos con la sostenibilidad de este régimen, argumentando que el tipo de cambio actual es insostenible y que no refleja un mercado libre, sino un control artificial que genera desequilibrios. El expresidente del Banco Nación sugiere que por encima de $1.450-$1.500, el esquema colapsaría, forzando una devaluación poselectoral con un ajuste de al menos 20%, lo que podría traducirse en inflación adicional de 1,5% mensual inicial, acumulativa en el corto plazo. Melconian lo describe como una “fecha de defunción” del modelo, amplificada por errores como la salida apresurada del cepo y recortes en áreas sensibles.
De manera similar, Marina Dal Poggetto enfatiza en la apreciación del tipo de cambio real, que pone al dólar oficial en un umbral crítico cercano a $1.400-$1.450, donde faltan reservas adicionales para defender el techo de la banda. Advierte que superar $1.450 desestabilizaría el esquema, con inflación reavivada y necesidad de intervenciones que podrían violar cláusulas del FMI, forzando un cambio estructural como el abandono de las bandas para evitar una devaluación descontrolada. En rigor, alcanzar los $1.450 implicaría un quiebre en la capacidad del Gobierno para gestionar expectativas, ya que el mercado percibiría el techo como un límite frágil, incentivando apuestas por una devaluación.









